Fiscales federales estadounidenses
cerraron el viernes la investigación criminal contra el ciclista
Lance Armstrong y no presentarán cargos en su contra tras casi dos
años de intentar probar que su equipo tenía un sistema de
dopaje.
Armstrong, ganador de siete
ediciones del Tour de France entre 1999 y 2005, siempre ha
desmentido las acusaciones de dopaje, pero la posibilidad de que
enfrentara cargos criminales amenazaba manchar su legado deportivo
y su trabajo benéfico contra el cáncer.
"Es una gran noticia", dijo su
abogado Mark Fabiani en un comunicado. "Lance está complacido de
que el fiscal federal haya tomado la decisión correcta y está más
decidido que nunca a dedicar su tiempo y energía a (la fundación)
Livestrong y a las causas que marcaron su carrera".
Los fiscales comenzaron hace casi
dos años a presentar evidencia a un jurado federal de instrucción
en Los Angeles, ante el que también declararon varios ex compañeros
y colegas de Armstrong. La pesquisa había comenzado primero en un
caso contra Rock Racing, un equipo de ciclismo del empresario de la
moda Michael Ball.
El fiscal André Birotte Jr. dijo el
viernes en un comunicado de prensa que su oficina "cierra la
investigación sobre las acusaciones de conducta criminal federal
por parte de integrantes y contactos de un equipo profesional de
ciclismo que es en parte propiedad de Lance Armstrong".
No reveló la razón de la
decisión.
El anuncio llega luego de que otros
casos contra atletas famosos terminaron sin el resultado buscado.
El rey jonronero de Grandes Ligas Barry Bonds fue declarado
culpable en diciembre de obstrucción de justicia y sentenciado a 30
días de arresto domiciliario, pero no se demostró que mintiera
sobre el uso de esteroides. El primer juicio contra el lanzador
estelar Roger Clemens debió suspenderse por el uso de evidencia no
autorizada y el proceso volverá a comenzar el 17 de abril.
La investigación contra Armstrong
buscaba determinar si existió un programa de dopaje para que él y
sus compañeros mejoraran su rendimiento, incluida la época en que
integraban el equipo U.S. Postal Service, auspiciado por el correo
nacional con fondos del estado.
También se intentó determinar si
Armstrong animó a sus compañeros a doparse o les facilitó los
medios para hacerlo.
Betsy Andreu, que acusó a Armstrong
de dopaje junto con su esposo Frank, ex compañero de aquél, dijo
que la decisión de Birotte la dejó atónita.
"Nuestro sistema legal nos falló",
dijo. "Esto es lo que pasa cuando tienes mucho dinero y puedes
comprar abogados que tienen contactos en lugares elevados del
Departamento de Justicia".