La lesión que sufre el dominicano
Charlie Villanueva en el tobillo derecho no parece mejorar y ahora
los médicos han decidido inmovilizar parcialmente la articulación
durante varias semanas, algo que retrasará aún más el regreso del
ala-pívot, que apenas ha jugado.
Villanueva sólo pudo disputar 2
partidos en esta temporada, el último de ellos hace ya 1 mes, antes
de que las molestias en el tobillo derecho le obligaran a parar y
parece que tardará al menos otro mes, o tal vez más, en volver a
jugar.
Unas molestias cuyo origen
incierto han traído de cabeza a los servicios médicos de los
Pistons que, tras varias pruebas de imagen y al consulta a diversos
especialistas, han llegado finalmente a la conclusión de que el
origen de las mismas está en una tenosinovitis (inflamación de
la vaina que recubre un tendón, provocada por la existencia de
depósitos de calcio, distensiones o traumatismos repetidos,
concentraciones elevadas de colesterol plasmático, artritis
reumatoide. Se trata de un tipo de artritis.).
Un diagnóstico que les ha llevado
a recomendar la inmovilización parcial del tobillo con la esperanza
de que con ello se reduzcan las molestias y se acelere la
recuperación del tendón dañado. Un tratamiento que significa que
Villanueva no jugará tampoco en las próximas semanas y no será
hasta entonces cuando los médicos vuelvan a evaluar la lesión para
decidir los pasos a seguir.
Una recuperación que se promete
necesariamente lenta para garantizar que el ala-pívot pueda volver
a estar al 100%. "Charlie está soportando mucho dolor y vamos a
hacer todo lo que podamos para conseguir que vuelva a jugar", ha
dicho estos días Lawrence Frank, técnico de la franquicia de
Detroit.
El jugador dominicano nacido en
Queens ya mostró hace unos días en unas declaraciones a la prensa
la frustración que sentía por culpa de su lesión y por el hecho de
no poder ayudar a sus compañeros, algo a lo que se unía la
incertidumbre sobre el origen del dolor y la inflamación que sufría
en el tobillo.
Ahora, al menos, ya tiene un
diagnóstico sobre el que los médicos pueden trabajar para buscar el
mejor tratamiento posible, aunque tendrá que ser paciente, porque
su vuelta al juego parece que tendrá que esperar aún un buen número
de semanas más.