ROMA. La Federación Italiana de Fútbol (FIGC)
decidió este sábado suspender todos los campeonatos futbolísticos
previstos para este fin de semana y el lunes en Italia tras la
muerte del centrocampista del Livorno Piermario Morosini a causa de
una crisis cardíaca sufrida en pleno partido.
Así lo anunció el director general de la FIGC, Antonello
Valentini, quien indicó que esta medida entra en vigor este mismo
sábado, empezando por el encuentro de Primera División (Serie A)
que el Milan, segundo en la tabla, tenía previsto disputar en San
Siro contra el Génova.
La noticia de la suspensión de los partidos, anunciada poco
antes de las 17.30 hora local (15.30 GMT), pilló desprevenidos a
los jugadores del Milan, que se encontraban ya sobre el césped del
Estadio "Giuseppe Meazza" (San Siro) calentando para el importante
encuentro de esta tarde.
Este sábado estaba previsto además que el Inter se enfrentara a
las 20.45 hora local (18.45 GMT) al Udinese, equipo al que
pertenecía precisamente Morosini y que cedió al jugador al Livorno
a comienzos de este año.
La suspensión del campeonato afecta también a los partidos de la
trigésimo tercera jornada de la Serie A italiana que estaban
previstos para el domingo.
Además de la suspensión del fútbol, el presidente del Comité
Olímpico Italiano (CONI), Giovanni Petrucci, invitó hoy a todas las
federaciones deportivas del país a mantener un minuto de silencio
en sus respectivos compromisos de todo el fin de semana en memoria
del centrocampista.
Morosini, de 25 años, falleció tras desplomarse por una crisis
cardíaca en el minuto 31 del partido de la Segunda División (Serie
B) de la Liga de Italia que disputaban hoy su equipo, el Livorno y
el Pescara.
Inmediatamente después de sufrir la crisis cardíaca en el
Estadio Adriático de Pescara (este de Italia), el jugador fue
trasladado al Hospital Civil Santo Spirito de la ciudad en
condiciones graves, donde se le intentó reanimar y se le puso en
coma farmacológico.
Morosini, quien participó con la selección italiana sub'21 en el
Campeonato Europeo de Suecia en 2009, llegó para jugar en el
Livorno este año gracias a una cesión por parte del Udinese, club
de la Primera División (Serie A) de la Liga italiana.
El centrocampista, que quedó huérfano de madre en 2001 y de
padre en 2003, había crecido profesionalmente en las categorías
inferiores del Atalanta tras lo que pasaría bajo la fórmula de
copropiedad al Udinese, club que lo ha cedido a otros equipos
italianos en varias ocasiones.