LOS ANGELES. El estadounidense Pete Sampras, ex Nº 1 del mundo,
cree que el tenis está libre de sustancias prohibidas, al igual que
durante sus 14 años de carrera profesional, que terminó en
2002.
El ganador de 14 títulos de Grand Slam, 7 de ellos en Wimbledon,
dijo que, a pesar de "un caso al azar, aquí y allá", no quiere ver
a los mejores jugadores participando en estas prácticas desleales
de doping.
Todos los tenistas están sujetos a tests sin previo aviso. La
admisión en enero por parte del ex ciclista estadounidense Lance
Armstrong, quien utilizó sustancias prohibidas en sus siete
victorias en el Tour de Francia, aumentó el interés sobre el dopaje
en todos los deportes.
"Es sólo mi sentimiento", dijo Sampras después de jugar en
dobles con el serbio Novak Djokovic en la exhibición de Los Angeles
Tennis Challenge.
"No creo que los jugadores sean tan sofisticados en el tenis",
dijo, refiriéndose al complejo sistema que usó Armstrong para
evitar la detección. "No es nuestra cultura. Yo no creo que sea
nuestra naturaleza", agregó.
El mes pasado, la Federación Internacional de Tenis (ITF)
suspendió a la checa Barbora Zahlavova Strycova durante seis meses
por doping, tras dar positivo por el estimulante sibutramina en un
torneo del año pasado.
La jugadora aclaró que el medicamento llegó a su organismo a
través de un suplemento y negó tomarlo para mejorar su rendimiento
deportivo.
"Es un caso al azar aquí y allá", dijo Sampras. "No veo a los
jugadores top jugando un poco con eso, a lo mejor soy ingenuo",
culminó quien dominó el circuito en la mayor parte de la década del
'90, apoyado en sus potentes saque y derecha.